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La joven de Carbajosa que logró la mejor nota del Torres Villarroel en la PAU: “Los nervios también cuentan”

Celia María Bazo obtuvo un 13,12, quiere estudiar Biotecnología y este verano se acercará al trabajo científico gracias a una beca de laboratorio.

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La carbajoseña Celia María Bazo Vega junto a Montserrat Suárez Martín, directora del IES Torres Villarroel.

Cuando comenzó segundo de Bachillerato, la PAU era para Celia María Bazo Vega una palabra que imponía respeto.

Como a miles de estudiantes, los exámenes de acceso a la universidad le generaban nervios e incertidumbre.

Un año después, esos temores se han transformado en una de las mayores alegrías de su vida: con una calificación de 13,12 sobre 14, ha conseguido la mejor nota del IES Torres Villarroel y ha sido reconocida entre los 100 mejores estudiantes de la PAU, un premio que recibió en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca.

Natural de Carbajosa y con solo 18 años, Celia reconoce que la preparación fue intensa. Durante la última semana y media antes de los exámenes apenas hubo descanso.

“Estuve mañana y tarde en la biblioteca haciendo exámenes y repasando continuamente. Aunque lo compaginaba con el gimnasio o con salir un rato con mi novio y mis amigas, al final hay que dedicarle muchísimo tiempo”, explica.

Aun así, asegura que la experiencia terminó siendo menos dura de lo que imaginaba.

“Desde que empecé segundo estaba muy nerviosa por la PAU, pero al final no fue para tanto.”

El esfuerzo, los nervios y un poco de suerte

Celia reconoce que llegar bien preparada es fundamental, aunque también cree que los nervios y la suerte juegan un papel importante durante los exámenes.

“Por muy bien que te lo lleves preparado, los nervios y la suerte también cuentan. Yo fui bastante nerviosa y en algunos exámenes no tuve mucha suerte.”

Sin embargo, afrontó las pruebas con la tranquilidad que le daba haber trabajado durante todo el Bachillerato.

“Me esforcé mucho durante el curso y tenía una muy buena media, así que eso me dio confianza. Además, nuestros profesores nos acompañaron muchísimo y nos dieron mucho apoyo.”

Una nota que le abre muchas puertas

Aunque al principio sintió que podía haber conseguido todavía una nota más alta, con el paso de los días comenzó a valorar todo lo que había logrado.

Además del reconocimiento recibido en la Universidad de Salamanca por situarse entre los cien mejores expedientes de la PAU, esa calificación le ha permitido acceder a nuevas oportunidades.

Una de ellas será una beca en los laboratorios de la Universidad de Salamanca, donde este mismo verano comenzará a trabajar junto a un tutor para conocer desde dentro el mundo de la investigación científica.

“Voy a aprender cosas que seguramente entenderé mucho mejor cuando empiece la carrera. Estoy muy emocionada porque todavía no conozco mucho este mundo, pero creo que me va a encantar.”

De la Medicina a la Biotecnología

Durante mucho tiempo dudó entre estudiar Medicina, Biomedicina o alguna otra carrera relacionada con las ciencias de la salud. Finalmente, ha optado por Biotecnología, una disciplina que encaja mejor con sus intereses.

“Lo que más me gusta es el laboratorio. La parte relacionada con los pacientes era lo que más dudas me generaba, así que Biotecnología reúne muchas de las cosas que realmente me gustan.”

En septiembre comenzará una nueva etapa universitaria con la ilusión de seguir creciendo en un ámbito que ya le está ofreciendo sus primeras oportunidades profesionales.

Para Celia, todo ese esfuerzo ha merecido la pena. Y para Carbajosa, su historia se convierte en un nuevo motivo de orgullo al contar entre sus vecinos con una de las estudiantes con mejores resultados académicos de este año.

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