Frutas ‘La Perla’, cuatro décadas de tradición familiar: “Carbajosa es un pueblo joven que apuesta por el comercio local”
Marian García encarna la esencia del histórico establecimiento que, desde hace 18 años, ha sabido ganarse la confianza de los vecinos con la cercanía y la calidad como señas de identidad.
Los comercios locales en los pueblos son mucho más que puntos de venta. Son espacios que guardan historias, levantan sus persianas en tiempos de incertidumbre y acompañan a los vecinos generación tras generación.
En Carbajosa, ‘La Perla’ representa así la apuesta valiente de aquellos comerciantes que decidieron echar raíces cuando el pueblo apenas estaba en construcción, convirtiéndose en parte intrínseca de la rotonda de los Arcos.
Detrás del mostrador está Marian García, quien ha mantenido viva la esencia con la que su familia comenzó, convirtiendo el local en “la frutería de Carbajosa”.
Cuarenta años de tradición familiar
La historia de ‘La Perla’ arranca hace cuatro décadas; desde una pequeña tienda en Alba de Tormes, hasta un supermercado en la localidad y otros dos locales en la provincia a día de hoy: uno en Piedrahíta y otro en el barrio salmantino de El Zurguén.
“Comenzó mi madre con una frutería pequeñita en Alba y mi padre era camionero. Luego abrimos un supermercado, y cuando vimos que Carbajosa estaba creciendo, decidimos abrir aquí”, recuerda Marian.
Hoy son los cuatro hermanos quienes mantienen vivo el negocio familiar: Marian es el rostro al frente de este establecimiento en Carbajosa, mientras que uno de sus hermanos está en Alba y el otro hermano es camionero como su padre.
Pregunta: ¿Cómo fueron los inicios aquí en Carbajosa?
Respuesta: “Tenía veinte años cuando empecé y lo recuerdo como una experiencia muy nueva. Esto era las afueras y no venían tantos clientes. Fueron unos comienzos muy tranquilos”.
Hace dieciocho años, la familia apostó por instalarse en una zona aún por desarrollar, en un punto estratégico de paso para salir hacia los pueblos de Alba, con el objetivo de “crecer junto al pueblo”.
Sin embargo, también hubo momentos de incertidumbre durante estos años: “Nos pilló la burbuja inmobiliaria —explica— era una zona que parecía que iba para adelante, pero quedó vacía durante unos años hasta como la conocemos ahora”.

Cercanía y calidad como señas de identidad
La calidad comienza en el origen. Cada temporada, viajan hasta los lugares de producción, “así nos aseguramos cuándo se ha cortado y cuánto nos va a durar”. Desde Badajoz para traer melones y sandías, hasta Valencia en invierno para las naranjas.
Además, ‘La Perla’ suministra sus productos a otros locales del municipio, como los bares, comedores o residencias, extendiendo su compromiso y consolidándose como referente en Carbajosa y alrededores.
P: ¿Cómo han afectado los grandes supermercados a los establecimientos locales?
R: “Se nota que las grandes superficies han quitado gente, pero también se nota que tanto mayores como jóvenes prefieren que les recomendemos qué llevarse. Incluso chavales de baloncesto vienen a buscar la merienda todos los días”.
No solo importa la calidad en los productos, el servicio y la cercanía con los clientes es clave. A diferencia de los grandes supermercados, aquí “tienes un servicio que te asesora y aseguramos que la fruta y verdura no esté manoseada ni golpeada, por lo que tendrán mayor aguante”, explica Marian.
Y es que cada detalle cuenta, desde el exterior, y de cara al público, la exposición del género no pasa desapercibida visualmente: el orden por colores y precio según la fruta es algo de lo más llamativo.

Carbajosa, cuna del emprendimiento local
En la actualidad, Carbajosa muestra con orgullo su lado más emprendedor, con un tejido comercial cada vez más vivo y consolidado.
Marian ha sido también testigo de esta evolución comercial. Recuerda a quienes en su momento lo intentaron y celebra el impulso actual, con nuevos negocios y servicios que se fortalecen: “Carbajosa es un pueblo que ha crecido muchísimo. La gente se está concienciando de que el producto local es lo mejor y, por eso, yo ahora apostaría por Carbajosa más que nunca”, afirma.
Con todo ello, la historia de Marian y ‘La Perla’ es, en el fondo, la del propio pueblo. Una frutería que va más allá de lo comercial y que, con el paso de los años, se ha convertido en un pequeño símbolo de pertenencia para carbajoseños y visitantes.