El carbajoseño que puso rumbo a Gaza: "no hay ningún heroísmo en ser cronista de un genocidio"
Néstor Prieto, periodista e investigador en la Universidad de Salamanca, formó parte de la Global Sumud Flotilla que embarcó con el objetivo de romper el bloqueo israelí en la Franja de Gaza.
Néstor Prieto Amador, periodista e investigador en la Universidad de Salamanca, formó parte de la Global Sumud Flotilla que embarcó el pasado 31 de agosto con el objetivo de romper el bloqueo israelí en la Franja de Gaza.
El joven carbajoseño, Néstor Prieto, embarcó el pasado 31 de agosto en una misión humanitaria: la Global Sumud Flotilla. Tras cinco semanas de incertidumbre y ser detenido en aguas internacionales, en su regreso, continua con su altavoz mediático poniendo "los ojos del mundo sobre Gaza".
Prieto es periodista e investigador en la Universidad de Salamanca, especializado en el mundo árabe islámico y sus dinámicas. En los últimos años, sus coberturas sobre el terreno en países como Líbano, Argelia o el Sáhara Occidental le han llevado a colaborar con medios a nivel estatal.
Todo ello le llevó a formar parte de la misión con el objetivo de documentar y transmitir, a través de las redes sociales y varios medios de comunicación, la llegada de la ayuda humanitaria a Palestina.
"Con los conocimientos y la capacidad de escribir sobre ello, creía obligatorio narrar y contar a la opinión pública lo que estaba ocurriendo", explica Prieto.
Aún así, Prieto confiesa que no fue una decisión fácil, con pocos días para decidir y muchas conversaciones con su familia y amigos. "Fue muy duro", explica, "recuerdo que dudaba si ir y mi familia hubo un momento que me decía, 'tú no sabes si irás, pero nosotros sabemos que sí'", reconociendo el apoyo que siempre ha recibido.
Despúes de 33 días a bordo de una embarcación de 12 personas con 23 personas a bordo, existieron momentos de superación e incertidumbre, sin conocer con certeza las dimensiones del impacto, pero con "entereza" por saber que el objetivo "trascendía lo individual".
Las muertes en cifras
Desde los últimos dos años, Israel "ha mostrado su cara más brutal". Aunque Prieto explica que, para entender la complejidad del conflicto entre Israel y Palestina es necesario remontarse hasta 1948, desde el 7 de octubre de 2023, "han muerto, al menos, 70.000 personas y 23 niños de media al día".
"No hay un consenso para decir que eso está mal. Han matado una clase del Pablo Picasso todos los días", compara Néstor en sentido de humanizar más aún las cifras.
El papel de la sociedad española, el Gobierno y "banderas de bolsillo"
El pasado 1 de octubre, el ejército israelí interceptó en aguas internacionales y, "de menera absolutamente ilegal", remarca, las 44 embarcaciones con 462 personas a bordo, entre ellos, 49 españoles.
Incomunicados y humillados, "era una violecia calculada", nos cuenta. Sabían que no iban cruzar los límites, "Israel no quería tener que asumir la consecuencia de que un occidental hubiese sido torturado por ellos".
Entre la lucha física y psicológica, se encuentran las amenazas con armas de fuego, la privación del sueño, golpear con sudaderas para no dejar marcas en el cuerpo o negar asistencia médica porque "no tienen médicos para animales".
Durante estos días, el papel gubernamental era decisivo, algo que valora como "aprobado por los pelos". Catalogando la respuesta del Gobierno español como "tardía" y a causa de las movilizaciones sociales.
"El hecho de que haya tenido que existir una flotilla, es un fracaso de comunidad internacional", remarca Prieto.
Además, en palabras de Prieto, indica que esta misión humanitaria "va más allá de ideologías " y no debería haberse realizado por civiles, sino por los gobiernos del mundo que "solo reaccionan cuando la presión popular es demasiado alta".
Sin embargo, a pesar de no conseguir abrir un corredor humanitario para Gaza, la visibilidad obtenida ha conseguido que "Israel esté cada vez más solo en la escena internacional".
Esta visbilidad también ha puesto en flote a quienes "la patria y la bandera les cabe en el bolsillo" sin actuar frente a 49 españoles secuestrados. "El Gobierno de España tenía que estar presente. Insisto, no estuvo lo sufiente, pero por lo menos lo hizo", expresa.
Por su parte, durante estas semanas, el lado más solidario de la sociedad española se ha pronunciado a través de manifestaciones y protestas: "nos mandaban vídeos y nos llenaba de alegría".

El acuerdo de paz y su "show mediático"
Prieto se muestra escéptico respecto al acuerdo de paz recientemente firmado. Considera que, aunque supone un alivio táctico al frenar temporalmente la violencia, “es un fracaso estratégico” porque no aborda la violencia estructural ejercida por Israel. “No podemos pedir a un pueblo que abrace la paz con los ojos cerrados, mientras sigue viviendo bajo ocupación”, afirma.
Néstor Prieto: Estamos comprando tiempo y no podremos responsabilizar a los parecidos de que, en 25 o 30 años, tengan un nuevo estallido social de protestas pacíficas o violentas.
Sin embargo, recuerda otros procesos de paz en los que, después de varios años, implicaron estructuras claras y justicia internacional más allá de negociaciones televisadas: “Netanyahu no debería estar firmando un acuerdo de paz, debería estar rindiendo cuentas”.
También cuestiona el tratamiento mediático del conflicto. Dando importancia a la responsabilidad y necesidad de ofrecer el contexto histórico: “Si los medios no son rigurosos y pedagógicos, en 15 o 20 años volveremos a vivir algo similar”, advierte, con el objetivo de evitar que la ignoracia histórica conlleve a "hablar de que no existe un genocidio".
Tras su regreso, su postura es clara: "no hay ningún orgullo ni ningún heroísmo en ser cronista del genocidio, los únicos que tienen heroísmo son los periodistas palestinos que están informando".
A través de un acto humanitario y de "consenso común", asegura haberse ratificado y "radicalizado en el sentido griego de la palabra", con mayor amplitud sobre lo vivido y con "la convicción de tener la razón en los momentos de pedir paz y derechos para el pueblo palestino".