El tiempo

De proyecto eterno a realidad: la nueva pasarela de la SA-20 ya está abierta

La infraestructura, responsabilidad del Ministerio de Transportes, ya está en servicio tras años de anuncios, retrasos y debate político para conectar de forma segura ambos lados del polígono y mejorar la movilidad peatonal.
pasarela
Nueva pasarela peatonal abierta hoy al público sobre la SA-20

La imagen de la nueva pasarela peatonal abierta hoy al público sobre la SA-20 pone fin a una de las historias políticas e infraestructurales más largas que ha vivido Carbajosa durante la última década.

Lo que hoy es una infraestructura plenamente operativa comenzó hace años como una reivindicación municipal, pasó después por distintas fases administrativas, quedó atrapada entre cambios de gobierno, problemas de financiación, incrementos de costes y retrasos sucesivos, y terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más discutidos entre las distintas administraciones con presencia en el municipio.

La apertura de la pasarela permite hoy cerrar un capítulo que ha atravesado varias legislaturas y que ha sido utilizado recurrentemente como argumento político tanto por Partido Popular como por Partido Socialista.

Una demanda histórica ligada al crecimiento del municipio

La necesidad de construir una conexión peatonal segura sobre la SA-20 surgió a medida que Carbajosa fue consolidando su crecimiento residencial y empresarial.

El incremento del número de empresas instaladas en los polígonos industriales El Montalvo I y III, la expansión de nuevas zonas de aparcamiento y el aumento constante de trabajadores obligados a cruzar diariamente la autovía hicieron evidente la necesidad de buscar una alternativa al paso semaforizado existente.

La actuación fue anunciada oficialmente en abril de 2018 por el entonces ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante una visita a Salamanca.

Aquel compromiso fue recibido como una solución prácticamente inmediata para un problema que el Ayuntamiento llevaba tiempo trasladando al Ministerio.

Del anuncio a los años de bloqueo

El cambio de Gobierno en España tras la moción de censura de 2018, que llevó a la Presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez, abrió una nueva etapa para el proyecto.

Desde entonces, el Ayuntamiento de Carbajosa, gobernado por el Partido Popular, denunció en numerosas ocasiones la falta de avances y reclamó públicamente al Ejecutivo central que retomara una actuación que consideraba prioritaria para el municipio.

Las críticas fueron especialmente intensas entre 2019 y 2023.

El alcalde, Pedro Samuel Martín, llegó a denunciar públicamente que el proyecto había desaparecido de la agenda estatal y reclamó explicaciones en repetidas ocasiones sobre el estado de una infraestructura que, según recordaba el Consistorio, ya contaba con una larga tramitación previa.

Durante esos años, diputados nacionales del Partido Popular por Salamanca registraron diversas iniciativas parlamentarias para exigir información sobre el proyecto y reclamar plazos concretos para su ejecución.

La respuesta del Gobierno central apuntaba a cuestiones técnicas y administrativas relacionadas con la redacción definitiva, la financiación y posteriormente con el incremento del coste de los materiales.

No fue hasta noviembre de 2021 cuando el Ministerio de Transportes licitó finalmente la construcción de la pasarela con una inversión inicial cercana a los 400.000 euros.

La actuación quedó incluida dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y pasó a financiarse con fondos europeos.

Sin embargo, incluso después de la licitación surgieron nuevos bloqueos.

Mientras desde el Gobierno se defendía que el proyecto seguía adelante dentro de los procedimientos establecidos, desde el Ayuntamiento se acusaba al Ejecutivo de retrasar injustificadamente una infraestructura considerada estratégica para Carbajosa.

La batalla política por la autoría del proyecto

La pasarela acabó convirtiéndose también en un símbolo de la confrontación política entre PP y PSOE.

Los populares defendían que la infraestructura había sido impulsada inicialmente durante el mandato de Mariano Rajoy y recordaban que el compromiso formal había llegado en 2018 con el entonces ministro Íñigo de la Serna.

La portavoz socialista, Sara Sánchez, por su parte, sostenía que cuando accedieron al Gobierno de España el proyecto carecía de financiación efectiva y defendían que su ejecución únicamente fue posible gracias a la inclusión de la actuación en los fondos europeos y a la adjudicación realizada durante la actual etapa ministerial.

Las discrepancias no se limitaron únicamente a los plazos.

El equipo de Gobierno municipal llegó también a cuestionar el diseño finalmente elegido por el Ministerio, al considerar que existían alternativas más accesibles para los peatones y que la solución ejecutada respondía a criterios económicos antes que funcionales.

Las obras arrancan seis años después

Los primeros trabajos visibles sobre el terreno comenzaron finalmente en abril de 2024.

La llegada de maquinaria, vallados y casetas de obra permitió comprobar que el proyecto, por primera vez en muchos años, avanzaba más allá de los expedientes administrativos.

Posteriormente se ejecutaron las cimentaciones, los estribos y los pilares estructurales.

No obstante, tampoco la fase constructiva estuvo exenta de polémica.

Los periodos sin actividad visible volvieron a generar críticas y dudas sobre los plazos reales de finalización.

A finales de 2025, después de más de un año sin movimientos significativos, los trabajos retomaron el ritmo para afrontar la fase final del proyecto.

El montaje definitivo y el final de la espera

El momento más simbólico llegó durante la madrugada del pasado mes de marzo.

La estructura principal fue izada sobre la SA-20 en una compleja operación que obligó a cortar temporalmente la autovía y movilizó a técnicos, operarios, transportistas especializados y efectivos encargados de la regulación del tráfico.

Aquella imagen supuso el cierre visual de una espera que se prolongó durante años.

A partir de entonces solo quedaban pendientes las pruebas de carga, los remates finales y la autorización para su puesta en servicio.

Una infraestructura que ya forma parte del día a día

Con su apertura definitiva, la pasarela deja atrás su condición de proyecto político para convertirse en una infraestructura de uso cotidiano.

Su principal objetivo sigue siendo el mismo que justificó su construcción hace años: mejorar la seguridad de peatones y trabajadores en uno de los puntos con mayor actividad económica y movilidad del municipio.

La infraestructura permitirá eliminar gran parte de los riesgos asociados al antiguo cruce semaforizado y reforzará la conexión peatonal entre ambos lados de la SA-20.

La discusión política sobre quién impulsó el proyecto, quién lo retrasó o quién puede atribuirse su ejecución probablemente continuará formando parte del debate público.

Lo que ya no admite discusión es que una actuación reclamada durante años por el municipio ha dejado de ser una promesa pendiente para convertirse, finalmente, en una realidad que ha llegado tarde. Muy tarde. Pero ha llegado.

Comentarios