Desde el aire: así fue la espectacular maniobra nocturna que colocó la esperada pasarela de Carbajosa sobre la SA-20
Una veintena de operarios, grúas de gran tonelaje y un preciso transporte especial protagonizaron una operación milimétrica que permitió instalar durante la madrugada esta infraestructura largamente esperada en Carbajosa.
Las largas esperas, los anuncios políticos, los retrasos administrativos y los años de debate en torno a la pasarela de la SA-20 tocaron por fin a su fin en la madrugada de este lunes.
Carbajosa vio elevarse sobre la autovía la estructura de una infraestructura largamente esperada en una maniobra de ingeniería ejecutada con precisión milimétrica.
Una operación que comenzó por la tarde
Todo había empezado horas antes. A las 16:45 horas de la tarde, en la calle Primera del polígono El Montalvo, la estructura de la pasarela fue colocada sobre el vehículo especial que debía trasladarla hasta el punto exacto de montaje. La pieza, fabricada por la empresa bejarana Metalizard, aguardaba desde hacía tiempo el momento de dar el salto definitivo a la autovía.
A partir de ahí comenzó una secuencia de maniobras que, vistas desde fuera, tenían algo de coreografía industrial. El transporte especial encargado del traslado lo realizó la empresa Transportes Especiales ETU, dedicada a este tipo de operaciones y con base en la localidad zamorana de Coreses.
Al volante del convoy, un conductor natural de Alemania, cuya destreza al manejar una estructura de estas dimensiones fue uno de los detalles más comentados por quienes presenciaron la operación. Giros lentos, correcciones mínimas y una precisión casi quirúrgica permitieron sacar el transporte del polígono y dirigirlo hacia la autovía sin margen para errores.
Desde que el vehículo abandonó la calle Primera hasta que la estructura alcanzó el punto de izado en la SA-20 apenas transcurrió una hora, un dato que refleja el nivel de planificación del operativo.
Cortes de tráfico y dispositivo de seguridad
A las 22:00 horas comenzó la fase decisiva. El tráfico de la autovía fue cortado temporalmente para permitir el desarrollo de la maniobra con total seguridad. Los desvíos se realizaron a través del interior del polígono, principalmente por la calle Nobel, mientras el dispositivo de seguridad se desplegaba en el entorno de la obra.
El operativo de tráfico estuvo coordinado por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Salamanca, con el apoyo de agentes del puesto principal de Santa Marta de Tormes, que regularon la circulación y garantizaron que todo el proceso se desarrollara sin incidentes. La planificación funcionó como estaba previsto y no se registró ningún percance durante las horas que duraron los trabajos.
Una veintena de profesionales y precisión láser
Sobre el terreno trabajaban aproximadamente una veintena de profesionales entre operarios, técnicos y responsables de la obra. Cuando la grúa comenzó a elevar la estructura metálica, el silencio se impuso entre quienes seguían la maniobra. Cada centímetro contaba.
Durante varios minutos la pasarela permaneció suspendida sobre la autovía mientras los técnicos comprobaban alineaciones y puntos de apoyo utilizando sistemas de medición láser que permiten ajustar la posición con absoluta precisión. La estructura debía encajar exactamente en los estribos, una operación en la que los márgenes de error son prácticamente inexistentes.
Una vez asentada en su posición definitiva comenzaron los trabajos de ajuste estructural y fijación, seguidos por las labores de soldadura que permitirán garantizar la estabilidad de la pasarela.
Frederic Donat, el jefe de obra que coordinó la operación
Todo el proceso estuvo supervisado por Frederic Donat, jefe de obra de la UTE Pasarela, responsable de coordinar la ejecución del proyecto sobre el terreno.
“Hoy mi función es comprobar que todo lo que hemos planificado durante meses se cumple”, señalaba.
Donat recordaba también el recorrido que ha seguido la pasarela hasta llegar a este momento. “Primero hay un proyecto, unos cálculos estructurales y la fabricación de la estructura. En este caso la pasarela la ha prefabricado Metalizard, en Béjar.
Después vienen los controles de calidad y el transporte. Mientras tanto, aquí se ejecutan los trabajos de obra civil: los estribos, el movimiento de tierras, las canalizaciones… todo lo que permite que la estructura pueda colocarse”, explicaba a Carbajosa Noticias.
Los próximos pasos del proyecto
Tras el montaje de la estructura y sus accesos, está previsto que en los próximos días se lleven a cabo pruebas de carga y resistencia para verificar el comportamiento de la pasarela antes de su puesta en servicio definitiva.
Más allá del componente técnico, la escena vivida durante la madrugada dejó también una sensación evidente: el paisaje del entorno ha cambiado. Donde durante años solo se veía la autovía aparece ahora una estructura metálica que conecta ambos lados del polígono y que simboliza el final de un proyecto largamente esperado en Carbajosa.
Detrás de esa imagen hay meses de planificación, cálculos, logística compleja y el trabajo coordinado de muchas personas. Pero durante unas horas todo se resumió en una escena muy concreta: una pasarela elevándose lentamente sobre la SA-20 mientras un equipo de profesionales trabajaba con precisión absoluta para que todo encajara al milímetro.

