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El Pabellón Municipal despide para siempre al CD San Roque tras 16 años de historia

La entidad puso el broche final a una trayectoria iniciada en 2009 con una jornada repleta de partidos, reencuentros, recuerdos y homenajes a quienes formaron parte de su historia.

Una de las fotos de familia de la jornada de despedida con las integrantes de equipos femeninos y amigos
Una de las fotos de familia de la jornada de despedida con las integrantes de equipos femeninos y amigos

Hay despedidas que no se miden en goles, ni en victorias, ni siquiera en trofeos. Se miden en abrazos. En conversaciones que se alargan más de la cuenta. En personas que vuelven a verse después de años para recordar una etapa de sus vidas que dejó huella.

Eso fue exactamente lo que ocurrió este sábado en el Pabellón Municipal de Carbajosa.

El ahora ya extinto CD San Roque disputó sus últimos partidos, cerró definitivamente una etapa iniciada en 2009 y puso punto final a una historia que durante más de tres lustros ha estado ligada al deporte base, al fútbol sala y, sobre todo, a cientos de familias del municipio.

No era una jornada cualquiera. Quienes han formado parte del club lo sabían. También quienes ocuparon las gradas durante todo el día para acompañar a una entidad que durante años se convirtió en mucho más que un equipo deportivo. La despedida llegó, como no podía ser de otra forma, con fútbol sala.

La mañana comenzó con el encuentro entre el equipo infantil y el Salamanca F.S. Aunque el resultado cayó del lado visitante por un solo gol de diferencia, el marcador quedó en un segundo plano. Sobre la pista volvió a verse el crecimiento de jugadores que comenzaron siendo niños y que han ido evolucionando temporada tras temporada bajo la estructura del San Roque.

A continuación llegó el turno del Cadete A, que logró imponerse al Salamanca F.S. en un partido vibrante, con goles, intensidad y una grada completamente entregada. Una imagen que sirvió para reflejar buena parte de lo que ha representado el club durante estos años.

La jornada continuó con uno de los partidos más especiales del día, el enfrentamiento entre los equipos Cadete B y Cadete C. Compañeros durante años, amigos dentro y fuera de la pista, compartieron un encuentro cargado de simbolismo en una mañana que tenía mucho más de celebración que de competición.

El cierre de la sesión matinal corrió a cargo de los dos equipos alevines del club. Goles, ocasiones imposibles y la espontaneidad propia del deporte base acompañaron un partido que terminó en empate y que dejó una de las imágenes más bonitas del día con los niños disfrutando del fútbol sala exactamente igual que lo hicieron otras generaciones antes que ellos.

Reencuentros para recordar una historia común

Si la mañana estuvo marcada por el presente del club, la tarde sirvió para mirar atrás.

Por el pabellón fueron pasando jugadores que en algún momento vistieron la camiseta del CD San Roque y que quisieron regresar para participar en la despedida. Muchos de ellos ya no compiten. Otros continúan vinculados al deporte, pero todos compartían una parte de su historia personal ligada al club.

Los reencuentros se sucedieron durante toda la tarde entre fotografías, anécdotas y recuerdos de temporadas que para muchos siguen estando muy presentes.

El momento más emotivo llegó con el último encuentro de la jornada. Una veintena de jugadoras que formaron parte de los equipos femeninos del CD San Roque a lo largo de distintas etapas volvieron a reunirse sobre la pista para disputar un partido amistoso que sirvió como despedida definitiva.

Durante años, el fútbol sala femenino fue una de las señas de identidad de la entidad y muchas de aquellas jugadoras quisieron estar presentes en un día que iba mucho más allá del deporte.

Risas, abrazos y alguna lágrima acompañaron un final que nadie quería que llegara, pero que todos sabían inevitable.

El final de una historia que deja huella

Hace apenas unos días, el presidente del club, Fernando Rodríguez, reconocía a Carbajosa Noticias que lo más difícil no había sido tomar la decisión de cerrar, sino comunicarla.

Este sábado llegó el último capítulo de esa historia. Tras dieciséis años de actividad, el CD San Roque baja definitivamente el telón dejando atrás cientos de partidos, miles de horas de entrenamiento y varias generaciones de jóvenes que encontraron en el club un lugar donde crecer, competir, aprender y hacer amigos.

El marcador final de la jornada quedará para la anécdota. Lo que permanecerá será el recuerdo de un club que convirtió el fútbol sala en una familia y que este sábado recibió el adiós que merecía.

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