El tiempo

“Lo más difícil no fue cerrar, fue decirlo”: Fernando Rodríguez, coordinador del CD San Roque

El responsable del club repasa el cierre definitivo de una entidad que durante años formó a decenas de jóvenes y defiende que la decisión llega sin problemas económicos y con la sensación de haber construido una familia.
IMG_8455
Fernando Rodríguez, presidente del CD San Roque

Hay cierres que no llegan acompañados de un último pitido ni de un marcador final.

Llegan poco a poco. Se instalan casi sin hacer ruido y aparecen el día que uno tiene que sentarse delante de familias, entrenadores o jugadores y pronunciar unas palabras que nunca pensó que tendría que decir. El CD San Roque ya forma parte de esa historia.

Después de años formando a niños y jóvenes de Carbajosa, el club afronta su despedida definitiva. Lo hace dejando atrás decenas de equipos, generaciones de jugadores y una forma concreta de entender el deporte. Porque durante mucho tiempo el objetivo no fue únicamente competir. También consistía en ofrecer un espacio para crecer, compartir y crear vínculos.

La decisión de bajar definitivamente la persiana llegó a finales de 2025 y fue tomada por la Junta Directiva tras un proceso interno que, reconocen, no resultó sencillo.

“Ha sido un proceso difícil debido a los años que llevamos ofreciendo deporte en Carbajosa”, explica el responsable del club notablemente emocionado.

Uno de los momentos más delicados no estuvo ni siquiera en la propia decisión, sino en la forma de comunicarla.

“Había que decidir cómo trasladarlo a padres, jugadores y entrenadores. Se dio tiempo suficiente para que pudieran encontrar otras actividades u otros clubes”.

Rumores, cuentas y una aclaración: “Llegamos a tener superávit”

Durante las últimas semanas, el cierre del club también ha venido acompañado de comentarios y rumores que apuntaban a posibles problemas económicos. Una teoría que desde el San Roque rechazan de forma rotunda. La respuesta incluso llega con cierta ironía.

“Cuando me lo dijeron me eché a reír”

Desde el club defienden que su situación económica ha estado muy lejos de una situación crítica.

“El CD San Roque ha sido un club que pagaba al día siguiente cada una de las facturas: autobuses, ropa, pabellones... Más aún, teníamos superávit y lo hemos utilizado para pagar las cenas de todos los equipos y todavía queda un pequeño remanente”.

Lejos de mostrar enfado por estos comentarios, el responsable del club resta dramatismo a la situación.

“No me duele. Hoy en día todo el mundo opina sin disponer de toda la información”.

“Todos los clubes quieren ser competitivos, pero la pregunta es otra”

El San Roque nació tras una escisión de otro club y durante años mantuvo distintas líneas deportivas, pasando por fútbol, fútbol sala y baloncesto hasta centrarse finalmente en el fútbol sala. A lo largo de este tiempo también desarrolló una filosofía propia sobre cómo entender el deporte base.

P: ¿El fútbol base y los clubes modestos están cada vez más en riesgo?

“Todos los clubes quieren ser competitivos y eso obliga a seleccionar jugadores y hacer viables las estructuras. Pero la pregunta es otra: ¿Qué buscamos en un niño? ¿Qué se divierta o que gane trofeos?”

Y la respuesta dentro del San Roque parecía clara.

“Hasta cadetes siempre apostamos por diversión. Juveniles y senior, competición. Ahí está nuestro éxito”.

El golpe más duro y los recuerdos que permanecerán

Si hay un momento especialmente complicado que todavía permanece en la memoria del club fue la salida de los equipos femeninos. “Ahí me planteé si estábamos haciendo las cosas bien”. Sin embargo, el tiempo cambió la perspectiva.

“Cuando miras atrás y analizas todo, te das cuenta del buen trabajo realizado y las penas desaparecen”

Entre los recuerdos más recientes aparecen también los últimos partidos disputados por el senior o el cadete.

“No hay un único momento bonito, pero seguramente me quedaría con ver la evolución de jóvenes que empezaron con ilusión y llegaron a competir a un nivel alto”.

“El 30 de mayo será el cierre de una etapa”

La decisión no tendrá marcha atrás.

P: ¿Existe alguna posibilidad de continuidad en el futuro?

“No. La decisión ha sido definitiva”.

Eso sí, el responsable del club destaca que las familias ya han buscado alternativas para que los jugadores continúen practicando deporte.

En lo personal, el cierre deja una sensación difícil de resumir.

“Para mí el San Roque es y será una familia enorme. Empecé casi por casualidad para ayudar y terminé contribuyendo a formar un club social y accesible”.

Ahora toca despedirse. “Estoy organizando las últimas actividades y los últimos amistosos. El 30 de mayo será el cierre de una etapa. Y será en familia”.

Quizá ahí quede también la mejor definición posible de lo que fue el San Roque. Más que un club. Más que unos resultados. Más que una clasificación.

Un lugar donde mucha gente empezó jugando al fútbol sala y terminó llevándose amigos para toda la vida.

Comentarios