El mural de Carbajosa que mantiene presentes a Iker y Rebecca: "es un pequeño homenaje para que su recuerdo siga vivo cada día"
La obra, representada en una de las paredes de la peluquería Tu Estilo, recuerda a los dos jóvenes muy queridos en el municipio y que siguen presentes en el entorno que les vio crecer.
La obra, representada en una de las paredes de la peluquería Tu Estilo, recuerda a dos niños muy queridos en el municipio y que siguen presentes en el entorno que les vio crecer.
Las peluquerías suele ser un lugar de paso, de rutinas cotidianas, conversaciones y pequeños gestos repetidos semana tras semana que acaban regalando lo más especial: la cercanía y amistad con sus clientes. Isabel ha convertido así el rincón de su peluquería en un espacio de memoria, afecto y presencia en recuerdo a Iker y Rebecca.
Desde hace unos días, los vecinos que pasen por la calle Santa Marta volverán a ver a los dos jóvenes, que en este año cumplirían 23 y 22 años, en un gran mural, no solo como homenaje y recuerdo, sino como un gesto íntimo lleno de significado.
"Desde el primer momento pensé en este diseño como una forma de tener a mis niños siempre presentes en un sitio que era importante para ellos y para sus familias. Un pequeño homenaje para que su recuerdo siga vivo cada día”, explica Isabel.

Ambos acudían con frecuencia a la peluquería, y con el tiempo ese vínculo cotidiano se transformó en algo más que una simple relación entre cliente y profesional. Se creó un lazo de cercanía, de conversación compartida y de afecto mutuo que hoy sigue presente a través de este gesto.
"Iker era muy presumido, estaba siempre pendiente de su pelo, le encantaba. Recuerdo que fue mi último cliente el 31 de diciembre de 2024", recuerda emocionada Isabel, "Rebecca, además, iba al instituto con mi hija, nos dejó hace más tiempo, pero nos seguimos acordando de ella todos los días".
El mural, de la mano del artista Kike Art (@kikeartmd) quien, con su trazo y maestría con el spray, supo dar luz, calma y significado, dando visibilidad a la iniciativa en sus redes sociales. Junto al mural, también está el recuerdo de 'Kitty', la perrita de Rebecca, que falleció mientras ella luchaba contra la enfermedad y "ahora seguro que están los tres jugando juntos".
Desde que el mural se terminó, son varios los que pasan y se detienen a mirarlo, preguntando y compartiendo unas palabras, un recuerdo o simplemente un silencio respetuoso. De forma natural, la obra se ha convertido en un pequeño punto de encuentro para la memoria y la emoción.

Más allá del recuerdo personal, la obra también cumple una función de sensibilización. A través de una imagen cercana y humana, dando visibilidad también a quienes luchan contra el cáncer desde la infancia.
De esta forma, el gesto de Isabel no busca grandes discursos ni protagonismos. Es, como ella misma dice, un pequeño homenaje. Pero en su sencillez reside su fuerza: convertir un espacio cotidiano en un lugar donde el recuerdo sigue teniendo sitio, donde dos niños siguen estando presentes y donde la memoria se cuida como algo valioso y necesario.