Tras cuatro años de retrasos, llega la pieza clave de la pasarela del polígono El Montalvo
La llegada del tramo principal acerca por fin la finalización de una obra marcada por parones y polémicas.
La pasarela peatonal del polígono de Carbajosa vuelve a dar señales de vida después de años instalada en el limbo administrativo.
A 3 de febrero de 2026, el tramo central de la gran estructura metálica ya ha llegado al municipio, mientras que los accesos laterales, uno en cada margen de la SA-20 en el kilómetro 93,200, se encuentran ya construidos. Sobre el papel, la obra entra por fin en su fase decisiva. En la práctica, nadie sobre el terreno se atreve aún a poner fecha a su instalación definitiva ni a su apertura.
El avance llega tras casi cinco años de anuncios, licitaciones, adjudicaciones, paralizaciones y promesas incumplidas. Desde que en 2021 se presentó como una actuación “inminente” para mejorar la seguridad entre los polígonos El Montalvo I y III, la pasarela se ha convertido en uno de los proyectos más retrasados y polémicos del alfoz. Un proyecto que ha ido acumulando reproches políticos, explicaciones técnicas poco concretas y largos periodos de absoluta inactividad en la obra.
La infraestructura, financiada con fondos europeos del Plan de Recuperación y con una inversión cercana al medio millón de euros, nació para eliminar el peligroso paso de peatones semaforizado que utilizan a diario trabajadores y vecinos para cruzar una vía con tráfico intenso. Una necesidad reconocida por todas las partes desde hace años, pero cuya ejecución se ha eternizado.
Tras la adjudicación en 2023, los primeros trabajos arrancaron en 2024 con la colocación de pilares, estribos y cimentaciones. Aquella fase hizo pensar que el proyecto por fin avanzaba con ritmo, pero pronto volvió a frenarse. Durante más de un año apenas hubo movimientos visibles, hasta que en octubre de 2025 se retomaron las obras con nuevas actuaciones técnicas.
Ahora, la llegada del tramo central, la pieza más importante de toda la estructura, marca el primer avance realmente contundente en mucho tiempo. La pasarela ya está físicamente en Carbajosa y los accesos están preparados para conectarla, lo que deja el proyecto listo para su montaje final.
Sin embargo, la prudencia se impone. Después de tantos retrasos acumulados, desde el entorno técnico de la obra nadie concreta cuándo se colocará la estructura sobre los pilares ni cuándo podrá utilizarse. Un silencio que mantiene la sensación de que, aunque el final se intuye más cerca, nadie se atreve ya a verbalizar fechas.
Lo que sí es evidente es que la pasarela, que durante años fue promesa, luego expediente y más tarde obra fantasma, vuelve a moverse. Ahora queda el último paso: que se instale, se abra y deje de ser, para vecinos y trabajadores de los polígonos, símbolo de retrasos y convertirse, por fin, en una solución real para Carbajosa.


