La cara B de los radares de Carbajosa: una semana de adaptación, pero sin sistema de gestión ni personal formado para tramitar las multas
Las infracciones quedan guardadas en el sistema de la empresa a la espera de que la Policía Local pueda validarlas y derivarlas a REGTSA.
Carbajosa se encontraba el pasado miércoles con la noticia de que, a partir del 28 de agosto, los nuevos radares del municipio comenzaban a multar.
Tres meses después de su instalación y tras varias semanas de calibración y ajustes técnicos, el anuncio del Ayuntamiento confirmaba que las sanciones serían ya una realidad.
Sin embargo, tal y como ha podido saber Carbajosa Noticias, la puesta en marcha de estos dispositivos tiene todavía una cara B: por el momento las multas no pueden tramitarse.
Fuentes externas conocedoras del proceso, explican que la Policía Local no dispone a día de hoy de los sistemas de gestión necesarios para este tipo de sanciones, un software específico que permite validar y cursar las denuncias.
A esta carencia se suma la falta de formación del personal municipal para llevar a cabo estas tramitaciones.
Esto no significa que las infracciones se pierdan. Los excesos de velocidad detectados quedan almacenados en el sistema de la empresa adjudicataria, que conserva las imágenes y datos dentro de los plazos legales.
Una vez se habiliten los medios, los gestores deberán supervisar cada expediente y certificar la infracción. Un proceso lento, tras la acumulación de actas de este periodo.
Solo después, las denuncias podrán enviarse a REGTSA, que será el organismo encargado de notificar a los conductores y gestionar el cobro de las sanciones.
En la práctica, los conductores que rebasen los límites de velocidad ya están siendo captados por las cámaras, pero no recibirán la multa en su domicilio hasta que el circuito administrativo esté en funcionamiento.
El retraso no invalida las sanciones: podrán ejecutarse manualmente más adelante, siempre dentro del plazo legal de tramitación.
El periodo de adaptación y el aviso inesperado
Aunque en otras localidades como Santa Marta, cuando se han implantado radares fijos, se ha dado un margen de adaptación en el que los dispositivos funcionaban sin generar sanciones económicas, en Carbajosa la situación se presentó de manera diferente.
El Ayuntamiento había insistido en que avisaría con suficiente antelación, pero finalmente se comunicó de un día para otro que las denuncias se activarían el 28 de agosto, lo que generó sorpresa entre vecinos y medios de comunicación.
Tal y como se ha detallado hoy a este medio, sí existe un periodo de adaptación, de una semana, durante el cual los radares no generarán sanciones efectivas.
De este modo, las multas no comenzarán a registrarse hasta el jueves de la próxima semana, pese a que inicialmente se anunció lo contrario.
Cuatro cajas, un radar rotatorio
El sistema implantado en Carbajosa consta de cuatro cabinas fijas y un único radar que se va rotando entre ellas.
Las ubicaciones son: avenida Carbajosa (junto a la gasolinera Cepsa), calle Salamanca (entrada por el puente), calle Juan de Herrera (frente al centro deportivo La Jungla Sport) y calle Gil de Hontañón (a la altura de la lavandería OpenBlue).
Los límites de velocidad establecidos son de 40 km/h en la calle Salamanca, 50 km/h en la avenida Carbajosa —que se reducirá a 30 km/h por la proximidad de pasos de peatones— y 30 km/h en Juan de Herrera y Gil de Hontañón.
Las sanciones oscilarán entre 100 y 600 euros, con pérdida de 2 a 6 puntos del carné según el exceso cometido.