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VÍDEO | La vida en miniatura: un recorrido por el ciclo de la vida y la riqueza de la diversidad del 'Belén Verde Navidad'

Cada martes y viernes, a las 19:30 horas, los visitantes podrán disfrutar de una visita guiada por cada rincón del belén de la mano de la coordinadora Yolanda San Román.

En Carbajosa, la Navidad tiene desde hace años una cita imprescindible: el belén a gran escala que, edición tras edición, no deja de crecer y emocionar a vecinos y visitantes. Lo que comenzó como una pequeña instalación en la Casa de Cultura se ha convertido hoy en un proyecto único, cargado de mensaje, creatividad y compromiso social.

Detrás de cada representación, se encuentra un proyecto colectivo de Yolanda San Román, profesora de jardinería y Formación Profesional Básica y de Grado Medio del centro Lorenzo Milani, junto a su alumnado de jardinería, forestal y educación ambiental, que año tras año hacen posible este belén a gran escala.

En base a una idea inicial de San Román, los estudiantes están implicados tanto en el diseño como en su construcción y montaje. Algunos, además, son campeones autonómicos de FP Skills (habilidades profesionales), y utilizan las representaciones como un espacio real de aprendizaje y práctica profesional. 

Para alumnos como Juan Carlos Aguilar y Río María Velasco, más allá del resultado final, este belén es fruto del trabajo en equipo, la creatividad y la ilusión compartida de un proyecto educativo que ya forma parte de la identidad navideña de Carbajosa.

Desde hace ya veinte años, cada año la expectación de vecinos y visitantes crece al igual que el propio montaje. Por segundo año, la sala de exposiciones del Centro Cultural es el escenario de este 'Belén de la diversidad', un espacio que ofrece no solo una mayor facilidad en el momento de su instalación, sino "la posibilidad de mostrar el Belén como una experiencia completa, se recorra y se viva", señala Yolanda. 

La diversidad entendida como riqueza

Uno de los grandes ejes del belén es la diversidad entendida como riqueza. No solo se presenta en la diversidad en sus figuras, se representan distintos ecosistemas como el desierto, la dehesa salmantina y una gran variedad de oficios, con un claro mensaje de concienciación sobre la desertificación y la importancia de cuidar el medio ambiente. "Este año el desierto es más grande que el anterior, pero por desgracia, será menor que el próximo", explica San Román durante la visita guiada. Además, aparecen también energías renovables, la fauna silvestre y animales domésticos.

En su recorrido, más allá de representar el nacimiento de Jesús, la instalación muestra de una forma didáctica para pequeños y mayores cada uno de los oficios tradicionales y una economía de autoconsumo: del trigo al pan, de la leche al queso, de la lana al tejido. Agricultores, pastores, panaderos, molineros o tejedoras dan vida a un belén lleno de movimiento en la mayoría de sus figuras.

Un guiño a las tierras salmantinas y el centro Lorenzo Milani

Nada aparece de forma casual: cada escena, cada figura y cada paisaje han sido pensados y construidos a partir de las aportaciones del propio alumnado, con especial referencia a los oficios que se encuentran y enseñan en Milani: desde la educación ambiental y forestal hasta la jardinería, la sostenibilidad y el trabajo manual.

"No es un Belén al uso, sino que todo tiene detrás un porqué está en el Belén llevando tradición y concienciación con muchos ámbitos", explica Juan Carlos Aguilar.

Cada año, esta representación se reinventa para dialogar con la realidad del momento, incorporando temas de actualidad que conectan la tradición con los retos sociales y medioambientales presentes. En esta edición, el protagonismo recae en la dehesa salmantina como ecosistema singular y emblemático del territorio, junto a una reflexión visible sobre los incendios forestales y la necesidad de cuidar y proteger el entorno natural.

Especial protagonismo tienen las mujeres, a las que este año se rinde un homenaje explícito, reconociendo su papel fundamental y muchas veces invisible a lo largo de la historia. Además, el belén apuesta firmemente por la inclusión, representando personas con diversidad funcional y todo tipo de familias, sin excepciones.

La parte más emotiva llega cuando cae la noche. La instalación se transforma para recrear la Nochebuena: luces, fuegos, sonidos y caminos iluminados que conducen al portal. Puentes que unen, espejos que amplían el horizonte y una gran duna en el desierto recuerdan que cada pequeño gesto cuenta y que, grano a grano, se construye la vida.

Cada martes y viernes, a las 19:30 horas, los visitantes podrán disfrutar de una visita guiada de la mano de la coordinadora Yolanda San Román, ofreciendo así una visita detallada y personalizada por cada rincón de este 'Belén Verde Navidad'.

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