Suspenso a las zonas verdes de Carbajosa: crecen las quejas por el deterioro de parques y jardines
Las zonas verdes de Carbajosa atraviesan un momento delicado. Lo que durante años fue uno de los grandes elementos diferenciales del municipio se ha convertido en las últimas semanas en motivo de queja recurrente entre numerosos vecinos, especialmente por el estado de distintos jardines y espacios públicos que presentan un deterioro cada vez más visible.
El caso más llamativo se encuentra en el Prado de la Vega, considerado el principal pulmón verde de Carbajosa y uno de los espacios más utilizados por familias, deportistas, paseantes y visitantes.
En diferentes puntos pueden apreciarse superficies secas, zonas de césped muy castigadas y áreas que han perdido la imagen cuidada que históricamente había caracterizado a este enclave.
La preocupación no se limita a una percepción aislada. Según ha podido saber Carbajosa Noticias, en los últimos meses se han registrado numerosas incidencias relacionadas con parques y jardines a través de la aplicación Línea Verde, el canal municipal utilizado por los vecinos para comunicar desperfectos o problemas en la vía pública.
Las quejas apuntan especialmente al estado de zonas verdes, riego, césped deteriorado y falta de mantenimiento en distintos puntos del municipio.
El contraste resulta especialmente relevante porque Carbajosa siempre ha presumido de un alto nivel de conservación en sus espacios ajardinados.
Durante años, la localidad fue vista como una referencia en el cuidado del verde urbano dentro del alfoz salmantino. Esa imagen, sin embargo, ha empezado a resentirse tras el cambio en la prestación del servicio y la salida de la anterior empresa, Viveros El Arca, vinculada durante años al mantenimiento de zonas verdes del municipio.
Un contrato de gran dimensión
El deterioro detectado se produce en el marco de un contrato municipal de gran envergadura.
El pliego técnico para el mantenimiento, conservación y limpieza de las zonas verdes y arbolado urbano de Carbajosa contempla una superficie muy amplia de actuación: 126.643 metros cuadrados de césped, 4.046 árboles, 3.185 metros lineales de setos y 126.835 metros cuadrados de zonas de desbroce.
Solo el Prado de la Vega suma 36.417 metros cuadrados de césped y 330 árboles, lo que explica por qué cualquier problema de mantenimiento en esta zona tiene una repercusión inmediata en la imagen general del municipio.
El presupuesto de licitación del contrato alcanza los 1.152.387,60 euros para cuatro año. El documento técnico también fija un coste anual de 288.096,90 euros y detalla la necesidad de personal específico, maquinaria, vehículos, tratamientos fitosanitarios, reposición de planta y labores continuadas de conservación.
No se trata, por tanto, de un servicio menor. El contrato afecta a buena parte de la imagen urbana de Carbajosa y a algunos de los espacios públicos más frecuentados del municipio.
Lo que exige el pliego
El propio pliego técnico es claro en cuanto al nivel de prestación esperado. La empresa adjudicataria debe atender el mantenimiento de las zonas verdes, la reposición de ejemplares, las podas, los trasplantes, los tratamientos fitosanitarios, la gestión de residuos, la conservación de redes de riego, la siega, la limpieza y la mejora de praderas y céspedes.
Además, el documento establece que el servicio debe prestarse de forma que el estado de las zonas verdes mejore respecto al estado inicial, con cuidado permanente y con las mejoras que puedan plantearse bajo criterio de los servicios técnicos municipales.
En materia de riego, el pliego obliga a garantizar la frecuencia necesaria según la época del año, las condiciones climáticas y las especies existentes, de manera que los elementos vegetales dispongan del agua útil necesaria para su correcto crecimiento.
También exige controles visuales diarios de la red de riego, revisiones semanales de elementos, regulaciones mensuales y una puesta a punto anual.
En cuanto al césped, el contrato recoge labores de aireado, recebo, regeneración y resiembra, además de siegas con la frecuencia necesaria para mantener las praderas en condiciones adecuadas. El documento fija incluso que la altura del césped debe mantenerse entre los tres y los diez centímetros y que los restos de siega deben retirarse de forma inmediata.
El Prado de la Vega, termómetro del problema
El Prado de la Vega se ha convertido en el principal termómetro del estado actual de las zonas verdes. No solo por su tamaño, sino por su valor simbólico. Es el parque de referencia del municipio, el espacio al que acuden a diario familias, niños, deportistas y vecinos que lo utilizan como lugar de paseo, ocio y encuentro.
Por eso, el deterioro de determinadas zonas no pasa desapercibido. Las áreas secas y el mal aspecto de algunas praderas han generado comentarios constantes entre los usuarios habituales del parque, que recuerdan el estado que mantenía años atrás y comparan la situación actual con la imagen que Carbajosa venía ofreciendo históricamente.
Las críticas también se extienden a otros puntos del municipio por la importancia que tienen dentro de la vida diaria de la localidad.
El Ayuntamiento intenta frenar la tendencia
Fuentes conocedoras de la gestión municipal señalan a este medio, que el área de Parques y Jardines del Ayuntamiento es consciente de la situación y está tratando de corregir la evolución negativa detectada en los últimos meses.
La intención municipal pasa por revisar incidencias, actuar sobre los puntos más afectados y exigir que el servicio recupere el nivel que corresponde a un contrato de estas características.
La cuestión no es menor. El mantenimiento de las zonas verdes no solo afecta a la estética del municipio, sino también al uso real de parques, jardines, áreas infantiles, caminos y espacios de convivencia.
Carbajosa ha crecido durante los últimos años y sus zonas verdes soportan una utilización cada vez mayor, lo que obliga a una planificación constante y a un seguimiento riguroso del servicio.
El debate ahora está en comprobar si las medidas que se están adoptando permiten revertir el deterioro y recuperar el nivel de conservación que durante años distinguió a Carbajosa. Los vecinos, mientras tanto, siguen señalando un problema que ya no se limita a comentarios puntuales: el verde del municipio ha perdido calidad y el contrato en vigor obliga a mucho más que mantener la situación actual.